Ocho años de cárcel por suplantación de identidad con IA en el Edomex 

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  • Proponen  sanciones de hasta seis años de prisión para quien realice esta conducta aprovechándose de la similitud de características con la víctima, que alcanzarían hasta ocho años de cárcel si se emplean las tecnologías de la información, incluyendo la Inteligencia Artificial (IA).
  • Establece también hasta mil días multa cuando, para hacerse pasar por la víctima, se aproveche el parecido físico, la similitud de la voz, la imagen o cualquier dato biométrico o elemento de identificación personal, y sean generados, alterados o manipulados para suplantar su identidad o facilitar la comisión de un acto criminal.

Juan Ignacio Corro 

Toluca, Estado de México, a 26 de abril de 2026

Ante las nuevas modalidades de usurpación de identidad, la diputada Rocío Alexia Dávila Sánchez  del PAN propuso sanciones de hasta seis años de prisión para quien realice esta conducta aprovechándose de la similitud de características con la víctima, que alcanzarían hasta ocho años de cárcel si se emplean las tecnologías de la información, incluyendo la Inteligencia Artificial (IA).

La iniciativa de reforma al Código Penal estatal plantea también hasta mil días multa cuando, para hacerse pasar por la víctima, se aproveche el parecido físico, la similitud de la voz, la imagen o cualquier dato biométrico o elemento de identificación personal, y sean generados, alterados o manipulados para suplantar su identidad o facilitar la comisión de un acto criminal.

El Código Penal vigente considera penas de cuatro años de prisión y 500 días multa por este tipo penal, sin tomar en consideración el uso de inteligencia artificial, la cual se incrementa en una mitad (seis años de confinamiento y 750 días multa) cuando es cometido por una persona servidora pública, aprovechándose de sus funciones, o por quien, sin serlo, se valga de su profesión o empleo para ello.

Este ordenamiento incorpora un aumento de hasta una tercera parte cuando se realice mediante manipulación de medios electrónicos, telemáticos, informáticos, redes sociales o intercepción de datos de envío. Para este caso, la propuesta blanquiazul precisa que, si concurren estos supuestos, no se acumulen las penas, sino que aplique solamente la mayor.

En la presentación del documento, durante la sesión deliberante de la LXII Legislatura mexiquense, Alexia Dávila señaló que una persona puede perder su patrimonio, su tranquilidad y hasta su identidad sin que nadie la toque y sin que nadie la enfrente directamente, por medio de clonación de voces, imágenes falsas, perfiles digitales engañosos y otras acciones generadas con las tecnologías más actuales.

Añadió que el robo de identidad se ha reportado como uno de los delitos más frecuentes en el sistema financiero mexicano, y que la propia Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros ha señalado que los fraudes por suplantación de identidad se encuentran entre las principales causas de reclamaciones bancarias.

En este marco, señaló que, si el delito ya cambió, la ley que lo persigue y sanciona también debe evolucionar. Compartió que, en el Estado de México, la norma penal reconoce la usurpación de identidad, pero no describe con claridad las nuevas formas en las que hoy se comete este delito mediante inteligencia artificial, biometría o contenido digital manipulado.

“Y en materia penal, cuando algo no está claramente definido, se vuelve difícil de perseguir, de probar y, muchas veces, de sancionar. Eso no es un detalle menor, es una puerta abierta a la impunidad”, aseguró.

Por otra parte, indicó, cuando una persona pierde el control de su identidad, pierde mucho más que datos: pierde su tranquilidad, su reputación y, en muchos casos, su patrimonio.

Al señalar que la usurpación de identidad no es solo un delito frío o un número en una estadística, lamentó que sea una experiencia que afecta a las familias.

“Es alguien que recibe una llamada pensando que ayuda a un ser querido y termina siendo víctima de un fraude. Es alguien que descubre que su nombre fue utilizado para cometer un delito. Es alguien que tiene que demostrar que no fue quien aparentemente actuó”, concluyó.

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