Visitas: 3
- Especialistas reunidos en el 17CIT advierten que estas condiciones iniciaron desde febrero, lo cual resulta inédito
- Consideran que el escenario podría agravarse si no se acelera la transición hacia transporte público eléctrico y sustentable
Juan Ignacio Corro
Ciudad de México, a 27 de mayo de 2026
Alejandro Villegas López, representante de la Comisión Ambiental de la Megalópolis (CAMe), advirtió que, si no se transforma el actual modelo de movilidad, el cambio climático se agravará con la contaminación atmosférica producida en la Zona Metropolitana del Valle de México, donde este año se registraron contingencias ambientales desde febrero, algo inédito en años recientes debido a las altas temperaturas que favorecen la formación de ozono.
El especialista señaló que el sector transporte continúa siendo el principal emisor de gases de efecto invernadero en México, particularmente por el crecimiento de vehículos privados —autos, taxis y motocicletas— que movilizan únicamente al 31% de los pasajeros, pero generan hasta el 86% de algunos contaminantes atmosféricos, mientras que el transporte público traslada a más personas con menores emisiones por pasajero.

Durante la conferencia “Tecnologías para una Movilidad Sustentable”, que se desarrolló como parte de las actividades académicas del 17º Congreso Internacional de Transporte (17CIT), organizado por la Asociación Mexicana de Transporte y Movilidad (AMTM) y Grupo CISA, el representante de la CAMe insistió en la necesidad de acelerar la transición hacia sistemas de transporte público eléctricos, masivos y de bajas emisiones.
Destacó que actualmente ya existen incentivos fiscales, proyectos de electromovilidad y nuevas herramientas tecnológicas basadas en análisis de datos y telefonía celular para mejorar la planeación urbana y la movilidad. Sin embargo, reconoció que persisten desafíos relevantes relacionados con infraestructura de carga eléctrica, financiamiento e incorporación de energías renovables al sistema eléctrico nacional.
En el mismo panel, especialistas de distintas instituciones académicas coincidieron en que la movilidad sustentable no puede limitarse únicamente a sustituir vehículos de gasolina por unidades eléctricas, sino un esfuerzo integral que considere que las diversas modalidades deben articularse para lograr una movilidad eficiente.
Raúl Dalí Cruz Morales, académico de la UNAM, cuestionó el modelo de movilidad centrado en el automóvil particular, al señalar que trasladar a una sola persona en vehículos de más de una tonelada representa un enorme desperdicio energético.
Advirtió que incluso con una flotilla completamente eléctrica, la congestión vial continuaría siendo uno de los principales problemas urbanos, por lo que defendió el fortalecimiento del transporte masivo mediante metro, trolebuses y corredores de autobuses eléctricos.
Además, destacó el potencial de la inteligencia artificial y de los sistemas inteligentes de transporte para optimizar rutas, reducir tiempos de traslado y mejorar la seguridad vial mediante sensores, radares y comunicación en tiempo real.
Por su parte, Gloria Londoño Mejía, del Colegio de Ciencia y Tecnología de la UACM, recordó que el Plan General de Desarrollo de la Ciudad de México proyecta que para 2045 exista un sistema de movilidad multimodal, sustentable y accesible, donde el transporte público y la movilidad eléctrica operen de manera plenamente integrada.
Explicó que actualmente el concepto de “Transporte 5.0” plantea incorporar sensores, infraestructura digital, análisis de datos y energías limpias para construir ciudades más eficientes, aunque advirtió que el desafío no es únicamente tecnológico, sino también social e institucional.
Javier Romero Torres, coordinador del Centro de Investigación en Movilidad Sustentable de la UACM, afirmó que la movilidad debe entenderse como un sistema complejo donde convergen factores sociales, económicos y ambientales, mientras que Alejandro Aguirre Anaya, del Instituto Politécnico Nacional, señaló que la movilidad sustentable dejó de ser una tendencia para convertirse en una necesidad global.
Los especialistas coincidieron en que el principal reto para las ciudades será construir sistemas de transporte públicos, integrados, accesibles y de bajas emisiones que permitan reducir el impacto ambiental y mejorar la calidad de vida de millones de personas.



