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- El metro se cae por lluvias, retrasos y mala calidad en refacciones
- Panista exige hacer públicas las tres auditorías por las obras de rehabilitación de la Línea 2.
Juan Ignacio Corro
Ciudad de México, a 08 de julio de 2026
La Diputada Laura Álvarez Soto consideró como un “montaje” las obras del metro, por lo que urgió brindar un sistema de transporte masivo con seguridad, comodidad y movilidad de calidad.
Ayer, el titular del metro Adrián Rubalcava, informó sobre el costo de los 4 candelabros (candiles) principales, colocados en las zonas de vestíbulo, los cuales cada uno fue adquirido por 56 mil pesos, para un total de 224 mil pesos; más el costo por decenas de lámparas de estilo antiguo que rondó los 4 mil pesos por unidad.

Ante ello, la panista se unió al reclamo colectivo de miles de usuarios del metro que diario suben a los vagones y observan deterioro en alumbrado, humo, inundaciones, grietas y escaleras eléctricas que no funcionan.
“Vemos a nuestros adultos mayores batallando por subir por ejemplo en la Línea 12, en Constituyentes; de la Línea 7; de la estación Niños Héroes, de la Estación Zapata, de Línea 3 o Camarones de la Línea 7 también.
“Exigimos transparencia y se publique el número exacto de piezas instaladas en el Sistema de Transporte Colectivo Metro, pues se está escondiendo el verdadero impacto financiero de este proyecto”.
Laura Álvarez dijo que mantendrá énfasis en las quejas que se presenten en la estación Hidalgo y Bellas Artes de la Línea 2, ya que las empresas contratadas para las labores de rehabilitación incumplieron sus calendarios programáticos.
El STC no ha dado a conocer el número exacto de faroles; únicamente señaló que forman parte de un proyecto integral de remodelación. Posteriormente, Rubalcava indicó que cada farol tuvo un costo aproximado de entre 3 mil y 4 mil pesos, pero tampoco precisó cuántos se instalaron.
La panista comentó que así sucedió también con el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, donde hubo trabajos de mejora, pero se cayó el techo de un puente peatonal o el enorme bache registrado en la Terminal 1 previo a la llegada de miles de turistas por el Mundial.
Expuso también que el Metro no es un espacio de viaje seguro “y está llegando a limites similares de riesgo como el Tren Maya o el Interoceánico”.



