- En 2026 se duplica presupuesto y llega a 13 mil millones de pesos, para beneficiar a 2.5 millones de personas
- Para este año se consolidarán los programas sociales, los cuales garantizan la protección de la población, desde el embarazo hasta el último aliento de vida
Juan Ignacio Corro
Ciudad de México, 11 de marzo de 2026
En este año el gobierno de la Ciudad de México invertirá 13 mil millones de pesos para el desarrollo de programas sociales, informo la Jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina.
En conferencia de prensa, adelantó que presentará una iniciativa de reformas a la Constitución Política de la Ciudad de México en materia de gasto social y protección a la primera infancia, con el objetivo de hacer que esta capital sea la primera metrópoli del continente en apoyar y proteger a niñas y niños de cero a 3 años de edad.

Brugada Molina anunció la presentación ante el Congreso de la Ciudad de una iniciativa de reforma constitucional en materia de gasto social y de protección de la primera infancia, que permitirá garantizar derechos plenos a la primera infancia.
Indicó que históricamente las y los niños de cero a tres años han sido olvidados por la política social, por lo que con la iniciativa que propondrá al Congreso de la Ciudad buscará que la primera infancia sea la primera prioridad y que la capital del país sea pionera en garantizar los derechos a la primera infancia.
La mandataria local refirió que en la Constitución se debe establecer el derecho de un apoyo económico a niñas y niños de entre cero y 6 años de edad, así como un mandato al gobierno local para construir un sistema de educación integral, el cual contemple infraestructura, formación de educadores y educadoras y un presupuesto necesario para su total desarrollo.
Brugada Molina reiteró que desde su gobierno se propone que por mandato constitucional exista un sistema de educación inicial, que obligue al estado, al gobierno, a construir la infraestructura, contar con los educadores y todo lo necesario.
“Y, por lo tanto, cuando nazca una niña y un niño, debe tener garantizado un centro de cuidado y desarrollo infantil. Eso es parte del Sistema Público de Cuidados que estamos echando a andar en la ciudad”, puntualizó.
Reiteró que su administración construirá 300 Centros de Cuidado y Desarrollo Infantil, por ello con la iniciativa de reforma constitucional que presentará habrá de garantizarse que los próximos gobiernos inviertan en la construcción de este sistema de educación inicial y se garantice que todo niño o niña que nazca tenga un lugar para ser cuidado con dignidad.
La secretaria de Bienestar e Igualdad Social (Sebien), Araceli Damián González, explicó que actualmente se lleva a cabo una inversión en programas sociales de cerca de 13 mil millones de pesos; sin embargo, refirió que se trata de apoyos que van más allá de transferencias, pues abarcan diversos servicios, entre ellos la implementación del Sistema Público de Cuidados.
Refirió que los programas sociales plantean apoyos durante el ciclo de vida, desde el vientre materno con la estrategia Mujeres Sanas, Infancias Protegidas para que embarazadas tengan un ingreso básico mínimo, orientaciones, beneficios médicos y seguimiento; y posteriormente Desde la Cuna para niñas y niños de 0 a 3 años de edad; los cuales una vez que inicien el ciclo escolar puedan recibir los beneficios de Mi Beca para Empezar.
En tanto, para madres y padres, con el objetivo de fortalecer el desarrollo pleno de las primeras infancias se complementa con los servicios que ofrecen las Casas de las 3Rs, que son los Centros de Cuidado Infantil.
Para las personas adultas, se implementan programas como Ingreso Ciudadano Universal para la población de entre 57 a 59 años de edad; la Pensión Hombres Bienestar para varones de 60 a 64 años, donde esta última acompaña al programa federal dirigido a mujeres de este grupo etario.
Otra estrategia fundamental, explicó Araceli Damián, es Ciudad que Cuida a Quien Cuida, enfocado, generalmente, a mujeres que dedican más de 48 horas a cuidar a un familiar, ser querido o a alguna persona que depende de ellos, lo cual las limita a acceder a otro tipo de actividades con remuneración económica.




