Fueron identificados por sus familiares que refirieron haberlos visto por última vez el pasado 9 de julio, y al menos uno de ellos contaba con antecedentes penales por robo con violencia a transeúnte, por lo que estuvo recluido en el Reclusorio Oriente de la Ciudad de México.
Como resultado de la revisión realizada a las cámaras de vigilancia localizadas en los límites del Estado de México y la Ciudad de México, el vehículo en el que fueron localizados los cuerpos fue detectado circulando en una ruta desde la zona de Oceanía, en la Ciudad de México, hacia el municipio de Nezahualcóyotl, por la Avenida Central.
La Fiscalía del Estado de México trabaja con la PGJ de la Ciudad de México intercambiando información para determinar a los responsables de estos seis homicidios.







