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- La memoria colectiva de la ciudad sobre este acontecimiento constituye una lección permanente sobre la capacidad de organización del pueblo ante la adversidad
- La ciudad cuenta con un sistema de atención a emergencias y un Plan de Emergencias Sísmicas que se evalúan y mejoran luego de cada simulacro
Juan Ignacio Corro
Ciudad México, a 19 de septiembre de 2026
Esta mañana 19 de septiembre se realizó un homenaje a las víctimas, sobrevivientes, rescatistas, organizaciones sociales y colectivos de damnificados de los sismos de 1985 y 2017 que, con solidaridad y organización ciudadana, contribuyeron a enfrentar las consecuencias de estas tragedias.
Desde el jardín flotante Tlallipan, Clara Brugda, Jefa de Gobierno de la ciudad de México, destacó la presencia de representantes históricos de los movimientos surgidos tras los terremotos, entre ellos integrantes del Sindicato de Costureras 19 de Septiembre, organizaciones vecinales y colectivos de familias afectadas, al señalar que los sismos forman parte de la memoria colectiva de la ciudad y constituyen una lección permanente sobre la capacidad de organización del pueblo ante la adversidad.
La jefa de Gobierno dedicó una mención especial al movimiento de las costureras que emergió tras el colapso de los talleres textiles de San Antonio Abad, al que calificó como un símbolo de dignidad, organización y justicia social. Destacó que la lucha de estas mujeres dejó una profunda huella en la historia de la ciudad y contribuyó a la construcción de una ciudadanía más participativa y consciente de sus derechos.


La fundadora del Sindicato de Costureras 19 de Septiembre, Gloria Juandiego Monzón, evocó la lucha histórica de su gremio tras el sismo de 1985 y demandó la protección activa del Monumento a la Costurera como un símbolo vivo de dignidad e historia obrera.
El activista Héctor de la Cueva, del Movimiento de Familias Damnificadas 19S, reconoció el esquema de reconstrucción sin costo para las familias como un precedente de derecho social, aunque enfatizó la necesidad de agilizar las últimas entregas e impulsar un acompañamiento jurídico que otorgue certeza patrimonial definitiva.
Mónica Romero, a nombre del colectivo Damnificados Unidos de varias alcaldías, instó a no reducir a los afectados a simples estadísticas y propuso aprovechar la experiencia ciudadana para convertir a septiembre en el mes de la prevención mediante políticas públicas integrales.
El luchador social Súperbarrio Gómez rindió homenaje a los rescatistas anónimos de 1985 y llamó a consolidar una «revolución urbana» que traduzca la Constitución de la ciudad en poder popular y participación activa en la planeación metropolitana.
Durante su mensaje, antes de brindar un minuto de silencio y colocar una ofrenda floral en el Jardín Flotante sobre calzada de Tlalpan, a un costado de donde se encontraba el edificio de las costureras, la jefa del Ejecutivo local reconoció la labor de instituciones de emergencia, organizaciones civiles, colectivos de damnificados y ciudadanos que participaron en las labores de rescate y reconstrucción.
Recordó que el terremoto de 1985, subrayó que la respuesta ciudadana evidenció la fuerza de la solidaridad popular frente a la insuficiencia gubernamental de la época, dando origen a movimientos sociales, vecinales, sindicales y de vivienda que transformaron la vida pública de la capital y fortalecieron la lucha democrática.
El programa de reconstrucción registra actualmente más de 97 por ciento de avance, con 20 mil 556 viviendas entregadas a familias afectadas y los inmuebles que permanecen en proceso de construcción presentan avances superiores al 60 por ciento, con una inversión pública total superior a los 15 mil 500 millones de pesos.
Previamente, a las 7:19 horas, la jefa de gobierno acompañó a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, al izamiento de bandera a media asta en la Plaza de la Constitución.




