Ban

En el primer frente de batalla y sin reservas las policías ante pandemia.




Las y los policías ante el COVID-19

Por Juan Insomnio

Quienes laboran en las distintas áreas de Seguridad como es la policía, son un grupo susceptible de contraer y sufrir complicaciones graves provocadas por el COVID-19; pues hay factores de riesgo tanto en su rutina laboral como en sus condiciones físicas.

En México, de acuerdo con el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, el 33% de las corporaciones locales tienen policías en activo con 45 a más de 75 años de edad; rango que prevalece en las estadísticas por defunción registradas en la Secretaría de Salud, donde las víctimas por coronavirus oscilan en una edad de 59.5 años, al tomar en cuenta que la persona fallecida más joven tenía 41 años y la de mayor edad 77 años.

Ante la contingencia por la pandemia, quienes trabajan en la policía redoblan esfuerzos en sus principales escenarios de trabajo: las calles, hospitales y las reducidas y concurridas instalaciones de centros de justicia; a sabiendas de que un chaleco antibalas y una pistola no les protegerán de la diabetes, hipertensión y obesidad; las principales afecciones crónicas que agravan el contagio de coronavirus y predominan ante el ritmo laboral en la policía.
Diversas han sido las acciones en las que los gobiernos locales han recurrido a la policía para invitar a la población a quedarse en casa, a que mantenga medidas preventivas del contagio; sin antes haber tomado en cuenta que la primera acción gubernamental era procurar a las corporaciones que se mantendrá en las calles durante la pandemia.
La sana distancia no basta para mantener la atención y seguridad de los ciudadanos; gravemente en un segundo o en un olvidado plano gubernamental han quedado el proveer de material de limpieza para las patrullas, la logística para evitar mezclar turnos policiales y con ello contener el contagio, condiciones para higiene, revisiones médicas constantes, etc.
Un largo etcétera que implica dejar sin reservas al principal frente de batalla que son las corporaciones policiales, y donde han sido éstas las que han tomado la iniciativa ante el olvido gubernamental.
Una muestra es que el Colegio Nacional de Profesionistas en Administración Policial A.C. ha elaborado un “Protocolo de actuación policial para la atención de reportes por probable infección de COVID-19”, el cual incluye medidas precautorias, atención a llamados por sospecha de infección y atención de reportes o emergencias médicas.
Esta semana las noticias dieron cuenta de que, en la Ciudad de México, al menos tres policías preventivos y un fiscal han sido aislados ante sospechas de contagio por COVID-19, mientras que hoy la Fiscalía General Justicia del Estado de México confirmó el fallecimiento por coronavirus de un policía de investigación, quien tenía 46 años de edad.
Indudablemente, y como se ha hecho a nivel mundial, las y los policías no pararán ante la pandemia, por lo que es urgente que los tres niveles de gobierno reasignen su presupuesto para que en las calles no dejan sin reservas a su primer frente de batalla.


Con tecnología de Blogger.